Lo que el turismo le enseña a la industria inmobiliaria

Emil Montás - EmilMontas.com

Emil Montás - EmilMontas.com

El negocio del turismo y la industria inmobiliaria son primas hermanas, ¿lo sabías? Esta premisa es realidad y más en un país como República Dominicana en el que el combustible que mueve la economía es el turismo que, a su vez, está sustentado por los modernos desarrollos inmobiliarios. No solo son complementarios, sino que es mucho lo que puede aprender el uno del otro.

En principio, puedo decirte que son dos de las actividades que más cambios han experimentado producto de la revolución tecnológica. Hacer turismo, hoy, es muy distinto a lo que era hace solo un par de décadas cuando no se hablaba de Airbnb o Booking, o cuando no podías reservar tu hotel o comprar tu tiquete aéreo por una vía distinta a la de ir la oficina de la empresa promotora.

Ahora, cualquier persona con una mínima habilidad para navegar a través de cualquier dispositivo digital y que además cuente con una tarjeta de crédito puede programar unas vacaciones de lujo con unos cuantos clics. No solo compras el tiquete aéreo y reservas el hotel, sino que además adquieres paquetes para visitar las atracciones destacadas de tu destino.

Eso ha obligado a las agencias de turismo no solo a adaptarse a las exigencias de la tecnología, sino especialmente a las de sus clientes que lo quieren todo ya, a buen precio. Pero, y esto a mi juicio es lo más destacado y lo que más nos enseña a quienes somos parte de la industria inmobiliaria, lo que los clientes del turismo más valoran es la calidad de la experiencia antes, durante y después.

Mejor dicho, de nada te sirve que puedas hacer reservaciones vía internet si cuando llegas al lugar es bien distinto al que viste en las fotos promocionales, si no te brindan la atención que esperas, si no te responden por aquello por lo que pagaste. Hoy, las empresas turísticas, los hoteles, viven de la reputación y esta está determinada, fundamentalmente, por los comentarios de sus clientes.

Es un punto tan álgido, que la consultora We are Marketing realizó y publicó el interesantísimo Estudio sectorial e informe de tendencias en la industria del turismo. Este documento contiene información muy valiosa, ¡oro puro! La intención es entender qué está ocurriendo en el sector para poder construir un negocio sólido y capaz de superar grandes retos de los próximos años.

La primera lección es que con esta información es posible ir un paso por delante del día a día, haciendo uso de la tecnología y la innovación. Para nadie es un secreto que el consumidor del siglo XXI, más allá de la generación a la que pertenezca, ha convertido el dispositivo digital en su mano derecha, en el consejero que le ayuda a tomar decisiones en cualquier ámbito de la vida.

Entonces, no solo se trata de estar presentes en internet, de hacer publicaciones en redes sociales, sino especialmente de brindarles a tus clientes información de valor y una experiencia significativa y enriquecedora a través de esos dispositivos. Respuestas rápidas y convincentes, información veraz, resolución de problemas, aplicación de garantías y atención personalizada son las claves.

El siguiente pilar es la innovación. A veces, solemos confundir el verdadero significado de esta palabra, confundiéndolo con algo nuevo, cuando en realidad se trata, más bien, de algo mejorado. Se innova sobre lo ya existente, no sobre lo que todavía no existe. Tú puedes innovar en tus servicios, en tus canales de comunicación, en tu mensaje, en tu contacto con el mercado.

Eso significa rever las cosas que haces y la forma en que las haces. ¿No será que están anticuadas y merecen un cambio estratégico? ¿El mensaje que emites es atendido por las nuevas generaciones de clientes? ¿Los canales que utilizas están acordes con las necesidades y gustos de tus clientes? Esas son preguntas que los consultores inmobiliarios debemos formularnos constantemente.

El consumidor, en especial el turista y el comprador de inmuebles, siempre está a la espera de que lo sorprendan, con la mente abierta a algo más de lo que él desea. La mejor forma de alcanzar ese objetivo es brindar experiencias únicas y personalizadas en las que el cliente se sienta importante y valorado, escuchado. Implica establecer alianzas estratégicas, colaborar y coopetir.

El ‘Estudio sectorial e informe de tendencias en la industria del turismo’, realizado por la consultora We are Marketing, contiene información que es oro puro para los consultores inmobiliarios. Sí, porque el turismo y nuestra industria son primas hermanas, y más en un país como RD, en el que estos dos sectores son motores de la economía. Acá, las principales lecciones.

El Consejo de Emil

Otra realidad que une al turismo con la industria inmobiliaria es la dinámica del cambio. Nos enfrentamos a un desafío permanente, que es el de la nueva cultura, la cultura digital. Si sigues mis publicaciones, con frecuencia doy cuenta de ventas que cierro a través de internet, desde cualquier lugar, como una cafetería, la sala de espera en el aeropuerto, la playa o mi casa.

Solo necesito un dispositivo digital y una conexión a internet. Y no pasarán muchos años antes de que sea posible comprar inmuebles a través de la web. Ya, de hecho, hay agencias inmobiliarias que ofrecen visitas virtuales a sus propiedades utilizando la tecnología de los drones: el cliente potencial ingresa a la web, realiza el tour y luego se comunica con el consultor para cerrar el negocio.

Eso implica romper paradigmas, quitarse esas telarañas mentales que nos impiden avanzar al ritmo que avanza el mundo actual. La realidad es que nos adaptamos a esa nueva forma de hacer negocios en el turismo y en la industria inmobiliaria o estamos condenados a desaparecer. Hay que cambiar el chip, hay que cambiar la mentalidad, porque así lo exigen los clientes.

Una de las ideas arraigadas que hay que modificar es aquella de creer que la propiedad es lo más importante de la transacción. De hecho, hay que dejar de pensar que se trata de una transacción económica y asumirla, más bien, como el intercambio de beneficios entre tu empresa, o tú como consultor, y tu cliente. Que cuanto hagas sea para brindarle la solución ideal a su problema.

Eso implica entender que el centro de nuestra actividad es el cliente. Él es la única razón de ser de lo que hacemos y de cómo lo hacemos. Por eso, a diferencia de lo que sucedía en el pasado, en el siglo pasado, hay que escucharlo, hay que interactuar con él, hay que darle la importancia que merece y atender sus necesidades. Su retroalimentación, además, es información muy valiosa.

La última conclusión de este interesantísimo estudio es que una de las claves del éxito es ser auténticos. Es posible que copies las estrategias exitosas de la competencia, pero de nada te sirven si no están alineadas con tu misión, con tu propósito, con tu propuesta única de valor. Debes definir tu estilo, tu marca, y potenciarla en cada una de las acciones que emprendas.

Hoy, el consumidor exige trabajar con los mejores. Y los mejores son los que en realidad están capacitados para atender sus solicitudes, para solucionar sus problemas y, en especial, en ofrecerles experiencias únicas e inolvidables. Como las del turista que regresa a casa feliz por lo que vivió y que guarda en un rincón especial de su corazón ese lugar que lo enamoró.

Si los consultores inmobiliarios somos capaces de aprender de la industria del turismo, y más en un país como RD que es apreciado y valorado en el mundo por la calidad de sus servicios en esta área, es seguro que vamos a obtener mejores resultados. Pero, especialmente, vamos a poder cumplir el objetivo de ayudar a nuestros clientes a transformar su vida y a cumplir sus sueños.


Comments

comments

Click Here to Leave a Comment Below

Leave a Comment: