‘Todos debemos tener alguien que nos guíe, un mentor’

Emil Montás - EmilMontas.com

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La vida es irónica, pero, sin duda, esa es una de las razones por las cuales es apasionante. A medida que crecemos y nos hacemos mayores, lo normal es que también acumulemos conocimiento y experiencia. En esencia, podría decirse que cada día sabemos más, cada día somos mejores, cada día atesoramos mayor sabiduría. Sin embargo, cada día necesitamos aprender más.

¿Cómo así? Por un lado, entendemos que somos aprendices eternos, que requerimos alimentar continuamente nuestro intelecto para tomar decisiones más sabias, para evitar repetir los errores del pasado. Por otro, el mundo moderno, el mundo del siglo XXI, el de la revolución tecnológica, nos impone la necesidad de actualizarnos permanentemente, de adquirir otras habilidades.

Si eres un principiante, con mayor razón, porque eres algo similar a un pozo sin fondo habilitado para recibir cuanto conocimiento sea posible. Si ya acreditas alguna experiencia, si ya fracasaste al menos una vez, sabes que aún te falta mucho por aprender. Y si ya cuentas con una carrera hecha, pero tienes la mente abierta, entiendes que no puedes dejar pasar un día sin aprender algo.

Menos, si ya escalaste alto, porque la exigencia es mayor cada día. Menos, si tienes un nombre reconocido en el mercado, porque debes cuidar la reputación de tu marca. Menos, si todavía tienes muchos sueños por cumplir, porque no hay tregua y la competencia es más fuerte. Menos, si lo que te mueve es la pasión y la vocación de servicio, porque el cliente no acepta equivocaciones.

Ese es el caso de mi apreciado colega José Ramón Álvarez, director de ventas inmobiliarias de United Brokers, una marca del holding Hospitality Management Solutions (HMS). Fue uno de los participantes de la Convención de Emprendedores Inmobiliarios 2018 y, por fortuna, lo que recibió por parte de los conferencistas no solo lo dejó satisfecho, sino que aumentó su apetito de aprendizaje.

“Fue una experiencia maravillosa, gratificante, de la que nos hemos podido nutrir de muchos conocimientos nuevos en cuestiones de marketing digital. Los nuevos procesos de ventas han ido evolucionando y tenemos que tomar control, tenemos que estudiarlos, prestarles realmente atención porque todo está cambiando, dice. Esa es la única certeza del mercado: siempre cambia.

Con frecuencia, cuando tengo la oportunidad de conversar con algún joven colega, de esos que llevan poco tiempo en la industria (no más de cinco años), me sorprende que están convencidos de que ya se las saben todas. Además, creen que ya dominan todos los secretos del oficio y que la tecnología que dominan hoy es la misma con la que trabajarán en los próximos 5-10 años.

No solo necesitamos aprender más cada día, actualizarnos y desarrollar otras habilidades: también requerimos apoyarnos en los que ya están allá donde queremos estar, los que ya superaron las dificultades que nos vamos a encontrar, los que están varios pasos por delante de nosotros. Contar con un mentor es la mejor inversión para tu negocio, para tu vida.

​El Consejo de Emil

Recuerdo cuando era un niño y acompañaba a mi mamá a la oficina: me encantaba ver cuando llegaba un fax. El teléfono timbraba, sonaba un pito y luego empezaba a desplegarse la sábana de papel. Alguien tenía que estar pendiente para recogerla. Hoy, prácticamente nadie usa el fax y si todavía tiene un aparato de esos lo utiliza simplemente como un teléfono fijo, para llamadas.

El fax fue una revolución en el mundo de las comunicaciones y se pensó que nada lo superaría, pero la verdad es que quedó obsoleto cuando aparecieron el email y las cuentas de correo electrónico. Esa es la dinámica de la vida, y más en el mundo de los negocios: cambia, todo cambia. Por eso, requerimos actualizar nuestro conocimiento y adquirir otras habilidades.

“El que no se actualice, el que no mejore sus procesos de ventas, se va a quedar atrás”, asegura José Ramón. “Y va a tener que dejar el negocio”, sentencia. Esa es la realidad, la dura realidad que todavía algunos no entienden, bien porque tienen miedo de la tecnología y prefieren escudarse en los conocimientos adquiridos (así estén caducos), bien porque no son conscientes de esta dinámica.

No se trata solo de las herramientas, tampoco de las estrategias. De lo que se trata realmente es de los clientes, que son la razón de ser de nuestro oficio, el sustento de la industria. ¿Por qué? Porque los clientes actuales son muy distintos a los de pasado (y sí que lo sé) y porque, además, son personas que no se atan a nada: cambian su comportamiento de manera caprichosa.

Entonces, nos obliga no solo a ajustarnos a esos caprichos, sino a adaptar nuestras estrategias a sus nuevas necesidades. Por eso, la necesidad de capacitarnos permanentemente, de estar actualizados. “Esta ha sido una experiencia que me ha dado pautas de por dónde debo enfocar mejor mis esfuerzos de ventas”, afirma José Ramón, que no quiere ser inferior a los retos del presente.

Lo que más me gusta de las personas como José Ramón Álvarez es que miran a lo profundo del horizonte. ¿Qué quiero decir? Que ve más allá del hoy, y se enfoca en el futuro, en las necesidades de los próximos tiempos. “Todos debemos tratar de tener un mentor y alguien que nos guíe y nos oriente. Es algo básico y yo diría que primordial”, asegura, convencido de cuál es el camino.

La vida es irónica: a medida que crecemos y nos hacemos mayores nos damos cuenta de cuán ignorantes somos y de la necesidad de aprender más, de aprender cada día. Solo que algunos no se atreven a dar el primer paso, mientras que otros, como José Ramón Álvarez, se preocupan por construir un presente sólido que les permita disfrutar de un futuro tan feliz como lo soñaron.


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