Tips útiles para triunfar en tu estrategia de videomarketing

Emil Montás - EmilMontas.com

Emil Montás - EmilMontas.com

Una imagen vale más que mil palabras, ¿cierto? Sí, pero no de una forma tan literal. Los seres humanos tienes el don de la palabra y sin hacer uso de él es muy difícil vivir. Sin hacer uso de él, es muy tener éxito en los negocios. Porque sí, una imagen vale más que mil palabras, pero también es justo decir que si usas las palabras correctas puedes conseguir un impacto en tu audiencia.

Yo soy un producto del videomarketing. Hace años, cuando entendí que necesitaba producir contenido de calidad para comunicarme con mis clientes, para aportarles información de valor, elegí hacerlo en formato de video. ¿Por qué? Porque es con el que más cómodo me siento, con el que más auténtico puedo ser, con el que mayor conexión con la audiencia consigo.

El video me permite ser espontáneo: no tengo que fingir. El Emil Montás que tú ves en los videos y transmisiones en vivo que hago a través de diferentes canales es el mismo Emil Montás que te puedes encontrar en la calle, en su oficina o en algún evento. Además, y esto es muy importante, lo disfruto, lo disfruto mucho: me encanta la cámara, aparecer en ella y poder conversar contigo.

Hoy, así mismo, gracias a los dispositivos móviles que nos brinda la tecnología, con poderosas herramientas y conexiones veloces para ver videos, este formato ha ganado terreno que en el pasado era privilegio del texto y de la voz. Si tú vas en el auto, o en el transporte público, o en un avión, un video no solo es una excelente compañía, sino también el formato más conveniente.

A los más jóvenes, que van a ser nuestros clientes de los próximos años, el video les encanta. Es un formato que genera una poderosa conexión y que es fácilmente consumible. Por eso, si estás interesado en encontrar un canal efectivo para comunicarte con tus clientes, ¿por qué no pruebas con el video? Aquí voy a compartir algunas consideraciones que pueden resultarte útiles.

Primero, no necesitas ser un experto, un anchorman. Basta con cumplir dos requisitos: uno, ser tú mismo, ser auténtico, ser natural; otro, que el contenido que transmitas sea de valor para tus clientes. Esa es la base del marketing de contenidos: no importa el formato que utilices, siempre y cuando apruebes las dos asignaturas que acabo de mencionar. Ser tú mismo y aportar valor.

Segundo, prepárate. Parece obvio, pero no lo es. Conozco a muchas personas que son fanáticas del video y se la pasan subiéndolos a la red, pero no alcanzan el impacto esperado. Un tema es ser espontáneo y otro es improvisar: lo primero es necesario, lo segundo, dañino. Aunque sea en una transmisión en directo, debes tener claro qué mensaje vas a transmitir, qué le dirás a la audiencia.

No abuses de las bondades del video. Sí, es un formato poderoso, una herramienta increíble, pero no abuses de sus características. Uno de los errores más comunes es aquel de vender, solo vender. La publicidad disfrazada, así esté en video, es rechazada por la audiencia. ¡Aporta valor!

​El Consejo de Emil

Lo más conveniente es que establezcas un pequeño libreto, que puedes escribir en una libreta de anotaciones y tenerlo disponible a mano, por si olvidas algo. ¡Esto es válido!, no te preocupes. Lo hacen los periodistas profesionales en los noticieros. Como se supone que eres un experto del tema del que vas a hablar, con unas cortas ideas ordenadas puedes garantizar un mensaje claro.

Tercero, cuenta historias. Esta, sin duda, es la clave y el consejo más valioso que puedo compartir contigo. Si quieres llamar la atención de audiencia, no hables de ti, ni de tu producto: cuenta una historia. Los seres humanos somos felices escuchando y relatando historias, es algo natural. Es una estrategia que, además, te permite ser más espontáneo, más auténtico, más tú.

Si, por ejemplo, vas a mostrar una propiedad en la playa, recórrela y cuenta cuáles son tus sensaciones: la vista a la playa desde la ventaja de la alcoba principal, la tranquilidad que se respira en el jardín porque solo se escuchan los ruidos de la naturaleza, lo agradable que es la terraza para apreciar el atardecer y recibir la brisa, lo funcional que es la cocina con suficientes espacios.

Cuando cuentas una historia, una real y atractiva, seguro te conectas con tus clientes. Por eso es tan importante preparar algo, para que los minutos que dure el video sean como una película, que tú te conviertas en los ojos de tu cliente y logras una empatía que produce un gran impacto. Eso sí, tiene que ser una historia relevante, que valga la pena contar, que le aporte algo a tu cliente.

Cuarto, ten cuidado con la calidad. La de la imagen y la del sonido. Y, como ya dije, la del contenido. No hay nada peor que un video en el que no se entiende lo que el personaje dice, o en el que el volumen de grabación es bajo, o en el que el ruido ambiente opaca la voz. Requieres herramientas profesionales y un tiempo para revisar el material antes de ponerle en la red.

Quinto, y último, refuerza tu estrategia. Por buenos que sean tus videos, por mucha calidad que ofrezca tu contenido, necesitas hacer uso de otras herramientas. Una buena nota siempre es agradable de leer, a veces un audio resulta atractivo para tu cliente, lo mismo una infografía o una imagen en Instagram. El video es un formato versátil y poderoso, pero no hace milagros.



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