Latinoamérica tiene un gran potencial no aprovechado: Tony Hánna

Emil Montás - EmilMontas.com

Emil Montás - EmilMontas.com

Unas de las cualidades que más aprecio de las personas son su sencillez, su humildad, su don de gentes. En especial, de personas como Antonio Hánna Grayeb, a quien la vida ha bendecido con la oportunidad de poner a disposición de otros su talento, su conocimiento, su vocación de servicio. Su presencia le dio a la Convención de Emprendedores Inmobiliarios 2018 un plus incomparable.

Antes de llegar a Punta Cana, el nombre de Tony Hánna era prácticamente desconocido para el resto de participantes del evento, así como su meritoria y admirable hoja de vida. Al cabo de los tres días de actividades, se ganó no solo el respeto, sino también el cariño de los agentes inmobiliarios, que saben que están muy bien representados en las altas esferas de la industria.

La pasión de Tony por la industria inmobiliaria es heredada: su padre se dedicaba a lo mismo y desde chico estuvo metido en este apasionante mundo. “Me gustó, comencé a trabajar con él y vi una gran posibilidad. Tras un año y medio, me separé de mi padre y fundé mi propia empresa, hace 29 años”, relata. En los últimos 8, además, ha formado parte del ámbito gremial, con gran suceso.

Nosotros trabajamos principalmente en un mercado de clase media, media alta y alta, además de los sectores comercial, habitacional y las bodegas industriales. Pero, todo está sectorizado, para garantizar desplazamientos cortos que nos permitan brindar un buen servicio”, explica. Su actividad se desarrolla en el puerto de Veracruz, en el oriente del país, sobre el Golfo de México.

Como directivo, Tony comenzó como presidente de la Ampi (Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios) en esa ciudad, luego fue vicepresidente de servicios a nivel nacional, secretario nacional, vicepresidente nacional y, finalmente, presidente nacional del sector, que aglutina a unas 30.000 personas y 75 secciones en los 32 estados de la Nación. Después cruzó las fronteras.

Sí, pasó a ser presidente de la Confederación Inmobiliaria Latinoamericana (CILA) y desde hace año y medio es presidente del capítulo Las Américas de Fiabci, la Federación Internacional de Profesiones Inmobiliarias. Esa trayectoria ascendente lo ha convertido no solo en un referente, sino también en un amplio conocedor del mundo inmobiliario, un experto como hay pocos.

La Fiabci tiene presencia en 74 países y reúne a 3 millones de profesionales de la industria, no solo agentes inmobiliarios, sino también otros actores como abogados, ingenieros, arquitectos, desarrolladores, notarios y valuadores, entre otros. Se trata de un mercado muy importante, pero todavía no explotado. Es decir, está muy lejos de su techo y hay muchas nuevas oportunidades.

“Cuando empiezo a ir a los congresos internacionales me sorprendo porque me doy cuenta de que Latinoamérica no existe para Asia. Ellos se fijan en Europa, en Estados Unidos, pero LA para ellos no existe, a pesar de que nosotros estamos muy orgullosos de lo que tenemos”, afirma Tony. Una de las explicaciones es que LA jamás miró al mercado de Asia, avalado por su poder adquisitivo.

El mundo se globalizó, se acabaron las fronteras y el mercado es el mismo para todos. Sin embargo, muchos agentes inmobiliarios siguen enfocados en el ámbito local y desperdician las grandes oportunidades que hay más allá. Esa es la mayor enseñanza que nos dejó Tony Hánna, presidente de Fiabci Las Américas, que recalcó la importancia del networking inmobiliario.

El Consejo de Emil

Latinoamérica reúne cuatro características que no se dan en otra parte del mundo. La primera son los precios. Por más que en las mejores colonias de México DF el metro cuadrado vale 9.000 dólares, en Nueva York esa propiedad vale diez veces más. Por muy altos que sean nuestros precios, son más bajos que los de Singapur o Emiratos Árabes Unidos, por ejemplo”, asegura.

La segunda condición es el clima, que es una ventaja competitiva. “Mientras hay ciudades como Boston que en octubre están bajo cero, nosotros en Punta Cana tenemos todo el año un clima de maravilla, dice Tony. Lo tercero: tenemos maravillas naturales que son difíciles de encontrar en otros lugares, además de una rica historia que nos convierte en un destino muy atractivo.

Lo que tenemos en Latinoamérica es extraordinario, porque es la combinación de culturas, de colores, de sabores. Hay lugares con más historia que LA, pero es una historia plana, sin sabor, explicó. Cuarto y último, algo que nadie tiene en el mundo: “los latinos somos los mejores anfitriones del mundo, algo que está comprobado y que debemos aprovechar”, afirma.

A pesar de esto, una limitante del agente inmobiliario latinoamericano es que le cuesta mirar horizontes diferentes. Muchos, de hecho, se conforman con el mercado local, a pesar de que es muy competido, y los que tienen la osadía de aventurar más allá de las fronteras posan sus ojos en los Estados Unidos, el mercado más grande del mundo, pero uno de los más difíciles de acceder.

Por eso, eventos académicos como la CDEI 2018 son vitales para promover el desarrollo de la industria y, sobre todo, para facilitar el acceso a la educación de calidad. Para llegar a nuevos destinos y conseguir que mercados más poderosos posen sus ojos en Latinoamérica es necesario apalancarse en las herramientas que nos brinda la tecnología y hacer buen marketing.

El mensaje claro es que necesitamos entender que el mundo se globalizó, que ya no existen las fronteras para los negocios y que los resultados dependen, en gran medida, de la capacidad que tengamos para aprovechar lo que tenemos, de que podamos desarrollar el potencial. “Y América Latina tiene un gran potencial, uno que todavía no conseguimos aprovechar”, asegura Tony.

“En Fiabci, a diferencia de otras asociaciones, hay mucha gente relacionada con todo lo que tiene que ver con propiedades inmobiliarias. Tenemos 62 años y vamos por buen camino, es una entidad muy seria que es respetada en todo el mundo”, afirma. Y, lo mejor, que brinda un sinnúmero de beneficios y oportunidades a los agentes inmobiliarios, en especia a los que tengan visión global.

“Nosotros en Fiabci tenemos un plan de capacitación integral muy importante a nivel mundial. Están los capítulos, que son las presidencias de los países que se apoyan en las asociaciones inmobiliarias locales, y normalmente cuentan con un programa de capacitación. Sin embargo, siempre brindamos y apoyamos diferentes opciones de educación, como la CDEI 2018”, explica.

El mayor beneficio que le puede brindar la Fiabci a un corredor inmobiliario es la posibilidad de hacer negocios globales. Es como si entras a un club en el que todos están haciendo negocios y tú llegas y te sumas a ellos. Simplemente, con que le digas a tu cliente que su propiedad se promueve en México, Canadá o EE. UU. es una razón para que tome la decisión de trabajar contigo”, dice.

Cuando llegó a Punta Cana, Antonio Hánna Grayeb era un desconocido para la mayoría de los participantes de la CDEI 2018 y muy pocos sabían con certeza qué era la Fiabci. Tres días más tarde, no solo su nombre y su cara ya eran familiares para todos, sino que también son el sinónimo de una oportunidad de oro para quienes entienden cómo se hacen los negocios en el siglo XXI.


Asia es el nuevo horizonte inmobiliario

Una de las razones por las cuales el mercado inmobiliario de Latinoamérica no termina de despegar, según Antonio Hánna Grayeb, presidente del capítulo Las Américas de Fiabci, es que los agentes inmobiliarios siempre enfocan su mirada en Estados Unidos. “Ese mercado es la referencia desde hace 50 años, pero la verdad es que ya no tiene el mismo crecimiento de otras zonas”, dice.

Según el directivo mexicano, hay un nuevo horizonte inmobiliario: Asia. “Allí hay una gran cantidad de proyectos que se están iniciando o desarrollando en China, Malasia, Singapur o Emiratos Árabes (Dubái). A través de la Fiabci, tienes la posibilidad de conectarte con esos inversionistas, o a lo mejor tu tienes clientes a los que es interesa invertir en esos destinos”.

Una de las tareas que la industria inmobiliaria de Latinoamérica debe emprender, dice Hánna, es la de mostrar todo su potencial a inversionistas de esos nuevos destinos. “República Dominicana está dentro de los cinco países más interesantes de América, sobre todo, por su mercado de ‘second home’. El primer lugar es Brasil, después sigue México y EE. UU. sigue siendo interesante”.

Para aprovechar el potencial que tiene la región y provocar que los inversionistas posen su mirada en Latinoamérica, Hánna asegura que “la capacitación es fundamental. Además, se requiere un networking importante, asistir a eventos presenciales, a congresos internacionales y mantenerse actualizado, vigente. El negocio inmobiliario es una bicicleta que, si dejas de pedalear, te caes”, concluye.


Comments

comments

Click Here to Leave a Comment Below

Leave a Comment: