5 reglas de oro para triunfar en la vida y los negocios

Emil Montás - EmilMontas.com

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Ser emprendedor es una trascendental decisión de vida. Para bien o para mal (ojalá para bien), tu vida no vuelve a ser la misma desde que decides cruzar esa delgada línea. Que no es una frontera o un punto de no retorno, como piensan algunos, pero que implica mayores responsabilidades y riesgos de los que la mayoría de las personas está dispuesta a asumir en condiciones normales.

Cuando uno hace parte del mundo laboral convencional, como empleado de una empresa, las responsabilidades son compartidas. Aunque casi siempre termina pagando el más débil, el más nuevo, de la cabeza depende en gran medida el éxito o el fracaso del grupo. Como emprendedor, en cambio, tú tomas las decisiones y tú eres el principal beneficiado o perjudicado por ellas.

Sin embargo, en cualquiera de los dos ámbitos que estés, como empleado o como emprendedor, hay una serie de reglas que tienes que establecer y cumplir para salir bien librado. La competencia suele ser feroz, hay mucha envidia, hay deslealtad y muchos egos, así que no es fácil estar allí. De hecho, muchas veces esos problemas nos distraen, hacen que perdamos el foco de lo importante.

“¿Y qué es lo importante, Emil?”, podrás preguntarte. Tú y tu cliente. ¡Eso es lo importante! Hoy, en los negocios, no importa si estás dentro o fuera de internet, no importa si vendes un producto o un servicio, la premisa es el intercambio de beneficios. Qué tengo yo que pueda ofrecerte a ti y ayudarte a solucionar un problema que te aqueja, a cambio de su bienestar y retroalimentación.

Te lo repito para que no haya dudas: no importa a qué te dedicas, no importa qué vendes, ni importa cuánto tiempo llevas en el mercado, no importa si tu negocio es físico o digital. Lo que es importante es reúnas las condiciones necesarias para convertirte en una propuesta única irrechazable para el mercado, que tus clientes no piensen ni por un segundo alejarse de ti.

En un post reciente, te decía que los cuatro activos más importantes de tu negocio son tu salud, tu tiempo, tu reputación (marca) y tu mente (conocimiento). Esa es una regla de oro que debes aprender, que necesitas grabarte en la memoria y, sobre todo, poner en práctica cada uno de los días de tu vida. Si alguno falla, la percepción de tus clientes cambiará y quizás ya no seas el elegido.

Si quieres ser feliz y exitoso en los negocios, primero tienes que ser feliz y exitoso en tu vida personal. Que esa que has podido construir te haga sentir orgulloso y satisfecho, que sea fuente de bienestar y tranquilidad. Pero, no te impongas límites, no te conformes con poco.

​El Consejo de Emil

Te comparto cinco reglas que te ayudarán a velar por ti y, en consecuencia, por tu negocio:

1) Sé dueño de tu tiempo: eso no solo significa hacer lo que quieres y desde donde quieres, sino también hacerlo en el momento adecuado en provecho de los objetivos que te trazaste con tu negocio. Se trata de aprender el arte de cumplir con los compromisos y disponer de tiempo para las otras actividades que te apasionan: tu familia, tus hijos, tus amigos, tus deportes, el descanso.

2) Rodéate bien: este es uno de los aspectos en que más fallamos los emprendedores. A veces, en especial por cuestiones económicas, no tenemos un equipo competente. Pero, no solo necesitas que sea competente, sino que te rete, te inspire, que saque lo mejor de ti. Y la misma premisa aplica para tu pareja, tus amigos, tus socios, tus mentores, tus aliados estratégicos.

3) Diversifica tus inversiones: depender de una sola fuente de ingresos es uno de los errores más comunes de cualquier trabajador. Hoy, la estabilidad laboral es un albur y, por eso, hay que tener un plan B. Aprovecha tus otros talentos y dones, el conocimiento que tienes de áreas diferentes a la de tu trabajo e invierte en ellas. Generar ingresos adicionales no es un lujo, sino una necesidad.

4) Sé coherente: esta es otra equivocación frecuente, en procura de la venta rápida. No vendas algo que tú mismo no comprarías, un producto en el que no creas, del que no estés convencido. Una de las claves del éxito en los negocios hoy es la confianza y la credibilidad que puedas establecer con tu cliente, y esos factores dependen, en gran medida, de qué tan coherente seas.

5) Cuida de ti: los emprendedores, generosos como somos, solemos estar pendientes de los clientes, de la familia, de los socios, de los aliados, de todo el mundo, menos de nosotros mismos. Ese es un grave error: cuida de ti, de tu salud, de tu bienestar. Haz lo que te gusta, lo que te apasiona, lo que te da felicidad y tranquilidad. Recuerda: tú eres el activo más valioso de tu negocio.

El éxito o el fracaso son la consecuencia de tus actos y de tus decisiones. Hagas lo que hagas, vendas lo que vendas, debes establecer unas reglas que no solo te lleven a donde quieres estar, sino que te garanticen tu bienestar, que es lo más importante. Te compartí cinco que a mí me ayudan, pero tú puedes escoger otras que se ajusten más a tu forma de ser, a tus objetivos.



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