5 geniales lecciones para el éxito, al estilo de Jack Ma

Emil Montás - EmilMontas.com

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En los últimos días, el nombre del multimillonario chino Jack Ma ha estado en los titulares de los principales medios de comunicación de todo el planeta negocios. ¿Por qué? El pasado lunes 10 de septiembre, el día en que celebró 54 años, anunció que dejará de ser la cabeza visible de AliBaba, la compañía que lo dio a conocer en el mundo de los negocios y lo hizo inmensamente rico.

Han pasado casi 20 años desde que en 1999, exhibiendo una visión que lo hizo diferente y referente en la industria, Ma se unió con 18 amigos para recolectar los 60.000 dólares necesarios para formar su compañía. Hoy, AliBaba es un monstruo de proporciones incalculables, que en el ejercicio de 2016 registró ventas por 11.000 millones de dólares (y no me preguntes cuántos ceros son).

“¡Wooowww!, 11.000 millones de dólares, eso es mucho”, podrás decir. No solo es mucho, es mucho más que mucho, y perdona la redundancia. ¿Por qué te lo digo? Porque esa cifra representa casi veinte veces más (¡sí, 20!) de lo que acreditó su más enconada competidora, la conocida Amazon de Jeff Bezos: sus beneficios, en ese 2016, fueron ‘solo’ 595 millones de dólares.

El problema es que estamos acostumbrados a las noticias que nos llegan desde la óptica occidental, que por lo general desconoce, o le resta valor, a lo que ocurre en el hemisferio oriental. Te doy otro dato para que comprendas lo que significa AliBaba en el mundo de los negocios: sus ganancias son superiores a las de Amazon y eBay, sumadas. ¡Qué locura!

No se tú, pero a mí me parece que, a la luz de esos resultados (que al fin de cuentas es lo que manda en el mundo de los negocios), es mucho lo que los emprendedores podemos aprender de Jack Ma. No importa a qué te dedicas, no importa qué vendas: este señor es un genio del siglo XXI y vale la pena considerar (al menos), sus enseñanzas. Acá te dejo cinco de las más importantes:

Estamos acostumbrados a escuchar solo aquello que es afín a nuestros valores, creencias y modelo educativo. En el mundo de los negocios, sin embargo, para alcanzar el éxito hay que romper paradigmas, hay que escuchar otras voces, aprender de otras experiencias. No cabe duda de que Jack Ma, con sus controvertidas ideas, tiene mucho para enseñarnos.

​El Consejo de Emil

1) Objeciones son oportunidades: Ma dice que con frecuencia visita lugares, negocios en los que los clientes se quejan permanentemente, como si todo funcionara mal. Cualquiera podría decir “esto no sirve, hay que cerrar”, pero el chino tiene una visión distinta: “ahí hay una oportunidad de negocios”. ¿Por qué? Porque para él las objeciones pueden transformarse en oportunidades.

El argumento de Ma es que “cuando las personas se quejan, lo que hacen es expresar sus necesidades, te dicen lo que buscan, lo que quieren”. Entonces, lo que tienes que hacer es escuchar con atención, tomar nota de esas necesidades (ya no objeciones) y trabajar para dar la respuesta adecuada. “Las quejas de tus clientes son la mejor oportunidad de aprendizaje del emprendedor”.

2) El modelo de negocios: en este punto, el empresario chino nos ofrece una teoría que va en contravía de los mensajes con que nos bombardean día a día en Occidente. Para él, solo hay un modelo de negocio, y no importa si es dentro o fuera de internet: “ayudar a los demás”. De nuevo, nos ofrece un argumento sencillo, pero irrefutable: “el dinero está en ayudar a los demás”, dice.

Buena parte de las ganancias de su empresa (100 millones de dólares al día) corresponden a lo que recibe por promocionar y vender los productos de pequeños empresarios/emprendedores chinos, que no tienen cómo competir en los mercados de otras latitudes. “Si tu producto es la solución de una necesidad, si hace más felices y sencillas las vidas de otros, es un buen negocio”.

3) Compartir es la fórmula: en el pasado, solo una de las partes tenía la información (el productor) y era la que imponía las condiciones. Luego, con la revolución digital y la irrupción de internet, el conocimiento y la información están a un clic de distancia para cualquiera. Eso, por supuesto, cambió el escenario y provocó que se establecieran nuevas reglas, un nuevo modelo de negocio.

¿Sabes cuál es? Compartir la información. “Cuanto más compartas, más conocida y reconocida será tu empresa, más conexión logrará con el mercado, con sus clientes. A medida que las personas comparten de tu empresa, aumentan los clientes, aumentan los ingresos, asegura Ma. En su opinión, estamos en la era del todos somos iguales, porque el conocimiento es derecho de todos.

4) Tu trabajo no es una guerra: otro concepto que seguramente será controvertido por estas latitudes, donde nos venden la idea de que competir en el mercado es como ir a la guerra. Según Ma, tus competidores no tienen por qué ser tus enemigos. Más bien, aprende a aprovechar lo que ellos pueden enseñarte para mejorar tu negocio, para establecer un proceso de mejora continua”.

¿Cómo así? El empresario chino argumenta que ver lo que hace la competencia, y cómo lo hace, nos permite ver lagunas o vacíos de nuestro producto, de nuestro servicio. “La competencia bien entendida es una oportunidad de crecimiento y mejora para las empresas que tienen la capacidad de corregir y ofrecerles lo mejor a sus clientes”. Siempre hay una nueva oportunidad, asegura.

5) Cambia en el éxito: esta es una de las ideas que tengo que implementar en mi empresa, porque sin duda es revolucionaria. Por lo que nos enseñaron, por el arraigo cultural de nuestros países, solo aceptamos enfrentar el cambio cuando ya no hay nada más que hacer, cuando es la única salida posible. Ma, en cambio, tiene una teoría completamente distinta: “cambia en el éxito”.

¿Eso qué significa? Que inclusive en el mejor año, con los mejores resultados, en tu negocio siempre hay algo por corregir, algo por mejorar; siempre hay espacio para la innovación. ¿Por qué hacerlo en este momento? Porque hay menos resistencia y se evita caer en la siempre temible zona de confort. “Mi filosofía es reparar el techo mientras brilla el sol”, concluye Jack Ma.


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