5 acciones que te ayudarán a tener un gran año

Emil Montás - EmilMontas.com

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Comenzó un nuevo año, ¿comienza una nueva vida? Las fiestas de fin de año son fuente de alegría para muchos y motivo de nostalgia para otros. Para mí, son un manantial para recargar las baterías al lado de mi familia y de los seres que más quiero y también para darle vuelo a la imaginación de cara a los 365 días que se avecinan. ¡Sí, porque lo que te espera son 365 oportunidades nuevas!

Por la educación que nos dieron cuando éramos niños, todos crecemos con la idea de que cada primero de enero comienza una nueva vida. Sin embargo, no es así. Nadie vuelve a nacer, la vida es la misma, ni siquiera comienza una nueva etapa. Simplemente, empieza un nuevo calendario que encierra, como lo dije antes, 365 nuevas oportunidades. Y, claro, hay que aprovecharlas.

El pasado, lo sé, es una pesada carga de la que nos preocupa liberarnos. Por eso, asumimos que el comienzo de un nuevo calendario es también una nueva etapa, o una nueva vida. La experiencia, sin embargo, me ha enseñado que esa es, precisamente, la fuente de nuestros problemas. ¿Por qué? Porque nos enfocamos en tratar de borrar ese pasado, que es gran fuente de aprendizaje.

Todos los seres humanos actuamos de esa manera. Entre otras razones, porque deseamos proyectar una imagen positiva, sin problemas, sin obstáculos, sin errores. Por supuesto, fracasamos en ese intento porque la vida no es así, porque nadie está exento de problemas, obstáculos y errores. Es algo en lo que, te lo confieso, trabajo de la mano de mis mentores.

Por eso, aprendí a no postular los famosos propósitos de Año Nuevo, esos mismos que casi nadie cumple. ¿Dejar de fumar? ¿Adquirir una rutina de ejercicio físico? ¿Aprender otro idioma? ¿Dedicar más tiempo a tu familia y amigos? Estas y tantas otras intenciones no deberían ser propósitos de Año Nuevo, porque en realidad son decisiones que podemos tomar en cualquier momento.

¿Cuándo? El día que quieras, a la hora que quieras. Cuando entiendas que tú eres el activo más valioso que posees. Tú, tu salud física y mental, un entorno positivo, unas relaciones enriquecedoras, un trabajo producto que esté atado a tus pasiones y, ahora sí, unos propósitos de vida que te permitan utilizar el conocimiento, los talentos y la experiencia para servir a otros.

¿Cómo hacerlo? Lo primero que puedo decirte es que no hay una fórmula perfecta, que no hay un libreto del estilo de una receta de cocina que puedas aplicar sin margen de error. Y tampoco necesitas a mi amigo Borja Montón para que haga magia en tu vida. Lo que hagas es producto de una construcción propia, adaptada a tu vida, a tus necesidades, intereses, gustos y pasiones.

Eso significa que no puedes hacer el clásico copy+paste del modelo de éxito de algún millonario famoso (del tipo Steve Jobs, Elon Musk y demás) o de algún personaje más cercano a ti, algún conocido, un referente de tu industria en tu país. Es algo que les digo a quienes tengo el privilegio de transmitirles mis enseñanzas: aprende la fórmula, adáptala a tu negocio, mejórala, pruébala.

Estas son cinco acciones que implementé en el pasado y que me brindaron resultados satisfactorios:

Fijar metas o establecer propósitos de Año Nuevo no es suficiente. Requieres un plan de acción detallado y, además, unas estrategias efectivas que te permitan cumplir. Cada día es una nueva oportunidad, no la desaproveches. Aprende de los errores y no tires la toalla. ¡Nunca te rindas!

​El Consejo de Emil

1) Piensa positivo, actúa positivo: no creo que sea necesario hablarte del poder de la mente y de las emociones. Nos gobiernan y estamos sometidos a su tiranía. Por eso, debemos aprender a ver el lado bueno de las cosas, de las situaciones (inclusive, de las más comprometedoras), de las personas y hasta de los errores. Eso nos permite aprender, corregir, descartar, fortalecer, reinventar.

2) Cree en ti: borra de tu mente, de tu vocabulario, el temible “no puedo”. El ser humano es tan poderoso como quiera, es capaz de lograr todo aquello que se proponga, siempre y cuando tenga el conocimiento, desarrolle las habilidades y establezca las relaciones adecuadas. Cree en ti aún cuando nadie más lo haga: son tus sueños, así que tú y solo tú puede alcanzarlos.

3) No estás solo: este es no solo uno de los principales temores de los emprendedores, sino también uno de los obstáculos más difíciles de superar. Y no tiene sentido, porque no estás solo. Hay cientos de personas en tu misma situación, hay personas capacitadas dispuestas a darte una mano. Aprende a rodearte bien, trabaja en equipo, potencia tus fortalezas y minimiza tus debilidades.

4) Sé una propuesta única de valor: ser único e irrepetible es una característica que distingue al ser humano. Sin embargo, nos educan para ser iguales a otros, impidiendo que desarrollemos el potencial que poseemos. Sé auténtico, cree en ti, trabaja en forjar una marca poderosa y aprende algo cada día. El mercado, hoy, solo quiere trabajar con los mejores, con los expertos.

5) Ayuda a otros: la única razón por la cual estamos en este planeta es porque tenemos la misión de utilizar nuestro conocimiento, talento y pasión para ayudar a otros. Cada vez que aportas valor y contribuyes a que otra persona dé un paso que lo acerque a sus sueños recibes la más fabulosa retroalimentación posible y alimentas la cadena de beneficios se multiplique ilimitadamente.

Si eres de las personas que formula propósitos de Año Nuevo, está bien, lo respeto. Yo mismo creí en ellos durante muchos años, hasta que me di cuenta de que necesitaba algo más, algo que en verdad me funcionara. Diseñé una estrategia que me brinda buenos resultados, que reviso con frecuencia, que corrijo y procuro mejorar. Y trabajo para aprovechar mis 365 nuevas oportunidades…


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