5 acciones para escapar de la rutina y ser más productivo

Emil Montás - EmilMontas.com

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¿Eres de las personas que odian los lunes? ¿Pasas toda la semana esperando que llegue el viernes? ¿Estás rendido mental y físicamente durante el fin de semana? ¿Te preocupa que tu salud comienza a deteriorarse y no puede modificar la tendencia? ¿Sientes que tu vida se ahoga en la rutina? ¿Te resignaste a dejar de luchar por tus sueños? ¡Cuidado!, estas son señales peligrosas.

Aunque parezca increíble, dado el nivel de desarrollo que ha alcanzado la humanidad, no es fácil vivir en el mundo moderno. Son tantas las tensiones a las que estamos expuestos, tantas las preocupaciones que nos embargan día a día, tantas las dificultades a las que nos enfrentamos, que la vida se nos diluye en un torbellino sin que tengamos la posibilidad de disfrutarla.

Es una ironía, porque disponemos de todas las comodidades posibles, porque la tecnología nos facilita el trabajo y las tareas del hogar, porque internet nos permite estar conectados con quien deseamos, porque cayeron las fronteras que nos impedían adquirir conocimiento. Sin embargo, la rutina del día a día nos pone en jaque permanentemente, nos exige dar el máximo siempre.

Como cabeza de mi empresa, como líder de un grupo de talentosos colaboradores y como padre de familia, sé que no hay respiro. No hay oportunidad de bajar la guardia, porque la competencia te devora vivo, porque cualquier error se paga caro, porque los peligros acechan a nuestros hijos. Entonces, la vida se convierte en una loca carrera que va minando nuestra resistencia poco a poco.

Y llega el momento en que lo pagamos: con la salud, con la pérdida de la tranquilidad, con problemas familiares, con la quiebra de tu negocio. Un costo demasiado elevado para algo que no tendría que estar fuera de control. Sé que no es algo fácil, porque yo mismo debo luchar a diario con ese silencioso enemigo que es la rutina, pero también conozco los beneficios de la victoria.

Lo primero que hay que decir es que, contrario a la creencia popular, no todas las rutinas son malas. De hecho, algunas son muy buenas: el ejercicio físico, una alimentación balanceada, la capacitación constante, la lectura, pasar tiempo con tus hijos, salir de casa con tu esposa, escuchar la música que te relaja, reunirte con tus amigos y tomar un café, dormir de largo el fin de semana.

Si lo piensas detenidamente, son más, muchas más, las rutinas positivas de nuestra vida, solo que les otorgamos demasiado poder a las negativas. ¡Ese es el problema! Discutimos innecesariamente con el compañero tóxico, dejamos que la ansiedad del cliente nos robe la paciencia, ponemos demasiadas expectativas en otras personas y permitimos que situaciones sencillas nos incomoden.

No puedes permitir que tu vida se convierta en un incesante ir y venir de la casa al trabajo. Si lo haces, tarde o temprano tu cuerpo, tu mente y tu salud pagarán el precio, lo mismo que las personas de tu entorno. Vida solo hay una, y no sabemos cuánto durará: cumple con tus responsabilidades, pero no olvides que una de ellas es disfrutar de la vida.

​El Consejo de Emil

Quienes trabajamos en la industria inmobiliaria, quizás más que las personas que desarrollan otras labores, estamos expuestos a este riesgo. Llamar a los clientes, visitar propiedades, recopilar información, realizar trámites y solucionar problemas con los bancos son, entre otras, tareas que llevamos a cabo de manera repetida. Una rutina que puede convertirse en un gran problema.

Es un gran problema si lo permitimos, si les otorgamos a esas labores cotidianas el poder de quitarnos la tranquilidad. Por eso, debemos diseñar un plan de escape. Sí, una serie de actividades que nos den la posibilidad de liberar la presión, de distraer la mente, de ser más productivos, de encontrarle el lado dulce a la vida. Yo utilizo estas y me han dado muy buen resultado:

1) Leo un libro: los emprendedores tenemos la inclinación a trabajar después de trabajar, y eso no está bien, no es saludable. Una buena novela produce efectos increíbles, porque pone a volar la mente, porque nos lleva a universos imaginarios, porque nos enseña que la fantasía es el alimento de la creatividad. Media hora o 45 minutos de lectura son una sensacional terapia de relajación.

2) Escucho música: estoy convencido de que el éxito y la felicidad en la vida y en los negocios están marcados por la actitud con que asumimos las situaciones a las que nos enfrenta la vida. Y para un dominicano la música es energía, es alegría, es conectarnos con nuestras raíces. Escuchar un poco de música en compañía de mi esposa es una de las actividades que más disfruto en la vida.

3) Aprecio la naturaleza: los dominicanos somos unos privilegiados, pues la naturaleza nos premió con toda su belleza. Tenemos hermosas playas, atardeceres encantadores, amaneceres inspiradores, un mar cálido y multicolor y flora y fauna variadas que nos recuerdan la grandeza de la creación. Unos minutos apreciando el horizonte, el vaivén de las olas, son muy reconfortantes.

4) Comparto con la familia: jugar con mi hija, salir a comer con mi esposa o visitar a nuestros familiares es algo que tiene un poder reparador. Al fin de cuentas, es por ellos que me sacrifico, que procuro ser mejor cada día, que me exijo al máximo. Estar con mis seres queridos me recuerda quién soy, de dónde vengo y cuál es la misión que tengo que cumplir en esta vida.

5) Viajo: no sé qué sería de mi vida si no pudiera viajar. Es algo que amo, que me apasiona. Conocer otras culturas, disfrutar la calidez de la gente, probar su gastronomía, visitar lugares que encierran historia y dejarme sorprender por lo inesperado es algo que alborota mi adrenalina. Y no tiene que ser un viaje al extranjero, porque recorrer mi bello país también me hace muy feliz.

La línea que separa las rutinas positivas de las tóxicas es muy fácil, porque es extremadamente delgada. Sin embargo, tenemos que aprender a poner límites y, sobre todo, necesitamos diseñar y llevar a cabo un plan que nos permita disfrutar la vida, vivir la vida. Como te he dicho en otras ocasiones, tan importante como trabajar es tener una vida particular que te llene y te haga feliz.


Emil Montás - EmilMontas.com

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