3 verbos de acción para posicionarte como el mejor

Emil Montás - EmilMontas.com

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La mayoría de las personas cree que el momento más difícil del proceso de aprendizaje es cuando estás comenzando. Sí, piensan que es justamente la falta de conocimiento la que les impide avanzar, que esa es la razón por las cuales su trabajo está estancado y, en el caso de los emprendedores, su negocio no avanza. Si eres de los que piensa así, déjame decirte que estás equivocado.

Antes de seguir, te confieso algo, con la mano en el corazón: ¡yo también pensaba así! Durante mucho tiempo, creí que lo que me hacía falta era adquirir más y más conocimiento, en especial cuando ingresé a este apasionante y retador universo digital que es internet. Sin embargo, con el paso del tiempo y gracias a las enseñanzas de mis mentores me di cuenta de que estaba mal.

Una de las dificultades más importantes que se interponen en el camino de un emprendedor es ese afán de acumular conocimiento. Ven en Facebook que alguien ofrece un curso de chatbots y se apuntan. Y lo mismo hacen cuando encuentran uno sobre estrategias para triunfar en Instragram o uno de cómo generar más y mejor tráfico a tu página web. Y así sucesivamente.

Pueden pasar uno, dos, cinco años dedicados a formarse, a adquirir el conocimiento necesario para algún día estar listos para poner en marcha su negocio. Sin embargo, a la hora de la verdad, lamentablemente nunca arrancan. ¿Y entonces? Sí, el conocimiento es la base, los cimientos de tu emprendimiento, pero ya sabemos que ese es solo el comienzo: ¡hay que construir el edificio!

¿Eso qué significa? Que tienes que poner en práctica aquello que aprendiste, o de lo contrario tu inversión será en vano. Y no hablo solamente del dinero que pagaste, sino en especial del tiempo, que es el único activo de tu negocio (y de tu vida) que jamás puedes recuperar. ¿Ahora entiendes por qué al comienzo te decía que estabas equivocado? Entrar en acción es lo que marca la diferencia.

Una de las frases que con más frecuencia le escuchaba a Álvaro Mendoza, El Padrino, mi mentor en los negocios digitales, era precisamente esa: “Si no tomas acción, nada de lo que aprendas te va a dar resultado”. La decía una y otra vez, y otra vez, pero solo le encontré sentido el día que, por fin, puse en práctica el conocimiento adquirido. Fue cuando el conocimiento valió la pena.

Por eso, te voy a mencionar algunos verbos de acción que tienes que implementar en tu vida, en tu negocio, y más que nada debes ponerlos en práctica para alcanzar los objetivos que te propones. Antes de comenzar, sin embargo, te hago una salvedad: no es un libreto que tengas que seguir al pie de la letra, sino el aprendizaje surgido de mis experiencias, que quizás pueda ayudarte:

Solo cuando pongas en práctica aquello que aprendiste ese conocimiento adquirirá el verdadero valor que posee. Recuerda que el mercado solo quiere trabajar con los mejores, con los expertos, pero especialmente con aquellos capacitados para dar solución al problema que aqueja a esas personas. Eso solo lo logras si pasas a la acción.

​El Consejo de Emil

1) Aprender: el conocimiento, ya lo dije antes, es la base. Sin conocimiento no puedes avanzar, y menos en un mundo como internet, que cambia todos los días, en el con frecuencia que aparecen nuevas y poderosas herramientas, en el que canales como Facebook o Google nos cambian las condiciones a cada rato y sin aviso. El conocimiento solo, sin embargo, no sirve de nada.

Lo primero que debes determinar es qué necesitas en realidad aprender para poner en marcha tu negocio. Lo que no sea indispensable, urgente, déjalo para después. Enfócate en lo imprescindible, en lo que requieres sí o sí. Y no te limites a lo tecnológico, porque también es bueno desarrollar habilidades como hablar en público, escribir bien, tomar fotografías, o de la parte legal y contable.

2) Enseñar: esta es una de las acciones más importantes para ti y para tu negocio, pero también una de las que menos implementan los consultores inmobiliarios. “¿Por qué enseñar, Emil? ¿Qué tengo que enseñar?”, me preguntan. Recuerda que tú eres el experto, la persona la que el cliente recurre para que le dé la solución ideal a su problema, a sus inquietudes, a sus sueños.

Enséñale por qué eres la mejor opción para él, por qué no se equivocó en elegirte. Enséñale que tu interés va mucho más allá de una comisión y se enfoca en ofrecerle tantos beneficios como sea posible. Enséñale por qué esa propiedad que le ofreces es la ideal para él y su familia. Enséñale sobre los temas que para él pasan inadvertidos, pero que son fundamentales en la negociación.

3) Construir: uno de los errores más frecuentes de los agentes inmobiliarios es que quieren cerrar la venta ya, en la primera cita con el cliente. Hoy, no solo no es posible, sino que además es un grave error que debes evitar. El cliente quiere construir una relación contigo, establecer un vínculo a largo plazos que signifique el constante intercambio de beneficios. Y eso no se hace de un día para otro.

Construye confianza y credibilidad y te harás visible en el mercado, además de que los mejores clientes querrán trabajar solo contigo. Construye relaciones de beneficios mutuos a largo plazo y tendrás clientes para toda la vida. Construye un equipo competente que soporte tus estrategias, que te permita dedicarte a lo importante: vender. Construye relaciones que amplíen tus horizontes.

No es el conocimiento el que marca la diferencia, el que te convierte en la mejor opción para tus clientes. Es cierto que el conocimiento es el sustento, pero de nada te sirve si jamás pones en práctica aquello que aprendiste. Ejecutar, en el mundo de los negocios, es el siguiente paso a saber, y es el paso fundamental porque solo a través de la acción puedes conseguir resultados.


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