10 malos hábitos por los que vas contra la corriente

Emil Montás - EmilMontas.com

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Ir contra la corriente es una de las experiencias más desgastantes que existen. Te mina las fuerzas en lo físico, en lo mental y en lo emocional, y te deja como un trapo sucio, exhausto. Es así en la vida, en los negocios, en el deporte, en cualquier actividad que emprendas. El problema es que muchas veces, más de las que nos gustaría, vivimos la vida nadando contra la corriente.

La mayoría de las personas atribuye esta situación a causas externas como el destino, como la influencia de personas de su entorno cercano, como sus amigos o compañeros de trabajo. Inclusive, a factores como los vaivenes de la economía del país, la cotización del dólar, el precio del petróleo y otras más. Sin embargo, la realidad es que tú mismo eres el responsable de lo que ocurre.

A quienes nos dedicamos a los negocios, no importa si es fuera o dentro de internet, nos sucede con frecuencia. Este es un ámbito muy cambiante, que padece los golpes que se producen en otras industrias y, por eso, hay constantes subidas y bajadas, como si se trata de una montaña rusa. Es una realidad incómoda, pero no hay alternativa: debemos aprender a vivir con ella.

Y, también, a lidiarla. Porque otra realidad es que el mercado, nuestros clientes, a veces nos obligan a ir contra la corriente o nos hacen sentir como si nadáramos contra la corriente. Nos sentimos así cuando no podemos cumplir las metas previstas, cuando se nos escapan las ventas justo a un paso de cerrarlas, cuando nos damos cuenta de que hace tiempo no sumamos clientes.

Son momentos incómodos, en los que es fácil perder el control o dejarse llevar por las emociones. Y cualquiera de esas dos alternativas es negativa, es contraproducente. Si percibes que todo y todos están contra ti, lo más conveniente es conservar la calma, respirar profundo y encontrar la forma de seguir adelante, aunque sea lentamente, pero avanzar. Y, claro, buscar la solución.

En algún momento, cuando vi que no cumplía mis metas, que no podía sumar nuevos clientes a mi negocio, que mis ventas habían caído, supe lo que era ir contra la corriente. Intenté diferentes caminos, pero nada cambió. Entonces, recurrí a mis mentores, que también habían pasado por situaciones similares, y ellos me enseñaron que el origen del problema está dentro de ti.

Sí, no como mencioné antes que buscamos afuera, sino adentro, en tu mente y en tu corazón. Aprendí que esas etapas negativas son fruto de tus errores, de tus malas decisiones y, sobre todo, de tus hábitos. Inconscientemente, asumimos actitudes que nos alejan del éxito, la prosperidad y la felicidad que deseamos y lo peor es que podemos quedarnos en ese estado indefinidamente.

No hay sensación más incómoda que aquella de esforzarte y trabajar sin conseguir los resultados que esperas. Es algo que nos ocurre a todos alguna vez en la vida (a veces, más de una vez), tanto en lo personal como en lo profesional. La mayor dificultad es que buscamos el origen del problema donde no está, porque seguramente es provocado por alguno de estos 10 malos hábitos.

El Consejo de Emil

Estos son 10 hábitos comunes que frenan tu crecimiento y te obligan a ir contra la corriente:

1.- Depender de una sola fuente de ingresos. Hoy, más que nunca, el mundo de los negocios es incierto, cambiante. Un día estás en la cima y al siguiente, en el hoyo. Por eso, es necesario aprender a no depender de un solo ingreso, sino generar otras fuentes, ojalá de ingresos pasivos, es decir, que te generen réditos sin que tengas que hacer algo. Diversificar es la norma.

2.- No capacitarte. Hoy, el cliente solo quiere trabajar con los mejores. Y los mejores son aquellos que están en permanente aprendizaje, que se actualizan en el tema del que son expertos y que, además, adquieren nuevos conocimientos y habilidades en materias afines. Si no estudias, si no amplías tu área de acción, tarde o temprano te vas a quedar rezagado y el mercado re rechazará.

3.- Rodearte mal. Hay una frase que dice que eres el resultado de las cinco personas con las que pasas más tiempo y estoy completamente de acuerdo. No hay nada más negativo, tanto en la vida como en los negocios, que estar cerca de personas tóxicas, negativas, conflictivas, inclusive si son familiares o amigos de vieja data. Rodéate de quienes te inspiren y te ayuden a ser mejor.

4.- Procrastinar. Este, sin duda, es uno de los hábitos más comunes. El famoso “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” se transformó en “No hagas hoy lo que puedes aplazar para mañana”. Así, entonces, jamás te acercas a tus metas, jamás cristalizas tus sueños, jamás logras lo que deseas. No necesitas hacer mil cosas cada día: programa unas pocas, ¡pero complétalas!

5.- Perder el tiempo. Y cómo es de fácil perder el tiempo en este mundo moderno en el que estamos rodeados de dispositivos que atrapan nuestra atención, que nos distraen. Pero, no solo son las redes sociales, sino también dedicarte a ver series televisivas dos o tres horas al día, o cualquier otra actividad innecesaria que te robe tiempo que puedes dedicar para tu beneficio.

6.- Pensar negativamente. Este, lo sé porque también lo viví, es un obstáculo que puede dar al traste con tus planes. Al estar rodeados por un entorno negativo y tóxico, nos contaminamos con esos mensajes y programamos la mente para fracasar. Nos llenamos de miedos, nos convencemos de que no somos capaces, dudamos de nuestras capacidades y nos paralizamos por el qué dirán.

7.- No establecer metas. Parece increíble, pero este es un problema que frena a muchos. Las personas dicen “yo quiero ser millonario”, “quiero facturar seis cifras este año”, pero es muy difícil concretar esas ideas si no tienes un plan, si no diseñas y pones en práctica una estrategia y si no fijas metas intermedias que te permitan saber si has avanzado o si debes corregir algo.

8.- Tirar la toalla. Cada vez es más difícil alcanzar el éxito en los negocios, dentro o fuera de internet, debido a la creciente competencia y a los cambios de comportamiento de los clientes. Por eso, si no estás preparado para luchar, si no dispones de las herramientas y de los recursos necesarios, ni del conocimiento, en algún momento te rendirás. Y rendirse no es una opción.

9.- No vivir el presente. Los seres humanos somos muy particulares, porque vivimos anclados en el pasado o ilusionados con el futuro. Y no nos damos cuenta de que el pasado ya fue y de que el futuro todavía no llegó. Así, entonces, lo único que tenemos es el presente, pero no lo disfrutamos, no lo aprovechamos. Entiende que cada día es una oportunidad que nunca volverá.

10.- No tener un mentor. Los superhéroes existen nada más en la ficción, así que si quieres ser exitoso necesitas la ayuda de quienes ya están donde tú quieres estar, de los que ya superaron las dificultades que tú enfrentas, de los que ya ayudaron a otros como tú. “Dime quién es tu mentor y te diré hasta dónde llegarás” es una frase que cada día cobra mayor vigencia en el siglo XXI.

Ir contra la corriente es parte del proceso de crecimiento en lo personal y en lo laboral. Sin embargo, en algún momento hay que superar esa etapa o nunca avanzarás, nunca alcanzarás el éxito que deseas, nunca harás realidad tus sueños. Si estás en esa situación, quizás sea conveniente que revises cuáles de tus hábitos contribuyen a estar en esta situación.


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