10 consejos que protegerán (y rentabilizarán) tu inversión en RD

Emil Montás - EmilMontas.com

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Durante un tiempo, un largo tiempo, República Dominicana fue invisible para millones de latinoamericanos, estadounidenses y europeos. Sin importar a dónde se dirigieran, pasaban por arriba de nuestro querido país y lo ignoraban, como si no existiera. Sencillamente, hacían caso omiso de su atractivo porque lo desconocían, porque no sabían que era un tesoro escondido.

Cancún, San Andrés, Aruba, Bahamas, Curazao o isla Margarita, en el Caribe; Orlando, Miami, Madrid, Barcelona, París o Roma, entre otros, eran los rumbos preferidos a la hora de pasar unas vacaciones o de viajar por placer. ¿República Dominicana? A nadie se le pasaba por la cabeza llegar hasta este paraíso en la Tierra a descansar: no era un destino que los entusiasmara.

Hoy, sin embargo, la situación es diferente. República Dominicana está no solo en el mapa, sino también en el radar de millones de turistas e inversionistas que ven en este rincón caribe una excelente opción para descansar o invertir. Como por arte de magia, mi país dejó de ser invisible y ahora es destino o, cuando menos, escala obligada de muchos. Y este es apenas el comienzo.

Alguien podría pensar que se trata de una moda, de algo pasajero como ocurrió con otros lugares de la región que en algún momento alcanzaron notoriedad y al poco tiempo perdieron protagonismo. Algunos, porque se volvieron exclusivos, aptos solo para los adinerados; otros, porque no evolucionaron y ya no fueron capaces de satisfacer las exigencias de los visitantes.

El caso de República Dominicana es distinto, y lo digo con gran orgullo, pero también con mucha humildad. La gran ventaja de mi país es que tiene las puertas abiertas para todos, para cualquiera: no se requiere ser millonario para disfrutar de sus playas, de su naturaleza, de su gastronomía, de su moderna infraestructura, de su mar encantador y, claro está, de su mayor tesoro: la gente.

República Dominicana es uno de los países más estables del Caribe y de América Latina, y ese no es un detalle menor. Tristemente, en las últimas décadas hemos visto cómo hermosos lugares de nuestro continente desaparecieron del radar de turistas e inversionistas por cuenta de males sociales como la violencia, la inestabilidad política o la volatilidad económica, por ejemplo.

Como en tantos otros puntos de la región, durante décadas en República Dominicana soplaron los vientos de las dictaduras, de los regímenes que impidieron el progreso del país. Sin embargo, hace ya casi medio siglo se estableció una democracia que avanza viento en popa. Poco a poco, se sentaron las bases para convertirnos en un país pujante, desarrollado, estable y seguro.

Te mentiría si te digo que somos perfectos o que ya todo está hecho: no es cierto. Nos falta mucho, pero la ventaja es que sabemos qué queremos y sabemos que poseemos un inmenso potencial que durante décadas estuvo escondido, inexplotado. Y ese gran avance se dio, entre otras razones, por las ejecuciones de diversos gobiernos que cumplieron a cabalidad con su tarea.

¿Qué hicieron? Se dictaron leyes que fomentan la inversión extranjera, se blindó la economía y se desarrollaron diversas estrategias para atraer la atención de quienes quieren disfrutar de los beneficios que ofrece el paraíso. Así, entonces, en los últimos años República Dominicana se transformó en el destino preferido de muchos en Estados Unidos, Europa y América Latina.

Es un proceso, lo sé, y falta mucho por recorrer. Sin embargo, como dominicano y como consultor inmobiliario no puedo estar más feliz por este presente que vive mi país y el futuro que se vislumbra. Quiero que el tiempo pase rápido, que el tic tac de reloj se acelere para ver lo que va a ser República Dominicana en cinco o diez años: la perla del Caribe brillará como nunca lo ha hecho.

Si ya República Dominicana está en el radar de tus inversiones, si deseas adquirir un inmueble y si tus ojos se posaron en Punta Cana, hoy por hoy la joya de la Corona, te pido que, por favor, tengas en cuenta los siguientes consejos. ¿Por qué son pertinentes? Porque lo que más nos interesa a los dominicanos es que los visitantes quieran regresar, que los inversionistas no se quieran ir de acá.

Gracias a la buena gestión de los últimos gobiernos, República Dominicana está en capacidad de ofrecerle al visitante, bien sea turista o inversionista, no solo los beneficios del paraíso, sino también los de un destino tranquilo, seguro y estable en el que su inversión se rentabilizará. Antes, sin embargo, debes tomar algunas precauciones para proteger tu patrimonio.

​El Consejo de Emil

Vamos con los consejos, entonces:

1) Aunque el estado da garantía del proceso, es preciso observar que nuestro sistema de registros de tierras cuenta con insuficiencias que cada usuario debe suplir.

2) Una persona interesada en la compra de un inmueble debe investigar la propiedad con el objeto de cerciorarse de que no compra un problema o de que se convertirá en un dolor de cabeza.

3) Solicite el registro de títulos y consulte el historial del inmueble en los tribunales de tierra. Acá también hay avivatos, personas inescrupulosas que estafan a los que no son precavidos.

4) Averigua por la situación impositiva de inmueble ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), en especial lo relativo a los impuestos sucesorales y de transferencia.

5) De la misma manera tienes que preguntar por el estado de la propiedad en relación con el Impuesto sobre Viviendas Suntuarias y Solares Urbanos No Edificados (IVSS).

Una vez terminada esta investigación, y si los resultados son los que esperas, es decir, que no hay problemas, necesitas dar el segundo paso: verificar el estado del inmueble que te interesa. Esto s lo que tienes que revisar con cuidado:

1) Estado general del inmueble: no querrás comprar una propiedad que requiere costosas reparaciones o que no está en las condiciones que tú esperas para tomar posesión de ella.

2) Verificar la ubicación catastral: lo último que desearás es que tu inmueble no esté registrado, que sea un fantasma que te brinde horrorosas pesadillas. Este es un dato importante.

3) Ocupación de la propiedad: aunque no creas, a veces los inmuebles usados han sido ocupados ilegalmente por personas ajenas y ese, sin duda, es un problema con el que quieres lidiar.

4) Comprobación de pagos: ¿qué te parecería llegar a tu nueva casa y comprobar que no hay servicio de luz, o de agua, o de gas porque el anterior inquilino dejó las cuentas sin pagar?

5) Pago de los empleados: este es otro inconveniente más común de lo que piensas. Este problema se da, principalmente, cuando las propiedades están al cuidado de terceros.

Si eres turista y quieres disfrutar de ese paraíso que es República Dominicana, ¡bienvenido! Estarás en las mejores manos, las de un pueblo que disfruta de servir a los demás. Si eres un inversionista y quieres adquirir una propiedad para vivir o para rentabilizarla, ¡bienvenido! Tendrás las mejores condiciones de la región para hacer que tu negocio se convierta en una experiencia única.


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